
¿Te acuerdas de cuando hacíamos galletas juntas? Quizás te parezca una tontería, pero desde que te marchaste, aquellos recuerdos se han aferrado a mi y no me he permitido el lujo de dejar escapar el más mínimo detalle...
Mi mente repasa todos tus movimientos, desde el más simple, hasta el más elaborado.
Recuerdo con que rapidez te ponías el delantal y te recogías el pelo. También me acuerdo del modo en el que preparabas los ingredientes, cada uno de tus gestos me parecían los más dulces del universo.
Tampoco olvido la delicadeza con la que después de haber acabado con la elaboración de dichas galletas, a puñados, cogías el azúcar de aquel gran saco que guardábamos en la despensa que quedaba a la izquierda de la cocina. Cuidadosamente esparcías el azúcar por encima de las galletas, pero algunos granitos caían fuera del plato. Y tú, ponías entonces, aquella cara de extrañada, como si no entendieses tal comportamiento, aunque te hubiese ocurrido varias veces anteriormente... De repente, y arrugando la nariz, posabas las yemas de tus finos dedos sobre los granitos de azúcar y después las introducías a tu boca. Repetías este gesto una y mil veces, pero yo no me cansaba de mirarte. Tenías una sonrisa tan dulce...
[Ali.V]